sábado, 24 de octubre de 2020
El reto de la semana: escribas del antiguo Egipto
El barco más pequeño de la Tierra
Juegos tradicionales en tiempos del COVID: El limbo
El juego del limbo es un juego
tradicional ideal para el aire libre. Se puede organizar muy fácilmente y
en cualquier época del año y en cualquier lugar. Originalmente es un
concurso de baile popular
tradicional que es originario de la isla de Trinidad.
Cómo se juega a El limbo
- Dos personas deben sostener un palo
largo o se debe encontrar un soporte para que permanezca fijo de manera
horizontal.
- Los niños deben hacer una fila e ir
pasando debajo del palo.
- Es necesario que los niños bailen
mientras realizan esta tarea.
- Después de que hayan pasado todos los
niños, el palo debe bajarse un poco más.
- Los niños deben volverse a pasar y el
que no pueda hacerlo o se caiga en el intento será eliminado.
Cada vez se debe ir bajando
más el palo y el último niño que pueda pasarlo será el ganador.
Wildlife Photographer of the Year. Foto 7

El turno de noche
Fotografía galardonada con una mención
de honor en la categoría: “Debajo del agua”
A medida que cae la oscuridad en el remoto atolón coralino de Fakarava, en la Polinesia Francesa, los moluscos comienzan a moverse. Los dueños de estos grandes caparazones superiores, que alcanzan los 15 centímetros de ancho en la base, pasan el día escondidos en grietas entre los corales, generalmente en los bordes exteriores del arrecife, resistiendo las fuertes corrientes y el oleaje. Por la noche, emergen a pastar en pavimentos de algas y escombros de coral del fondo marino. Sus gruesas conchas en forma de cono, que se muestran con incrustaciones de algas, fueron tan buscadas para hacer botones de nácar, joyas y otras artesanías, que esta especie fue una vez el invertebrado más comercializado del mundo. Esto llevó a su declive generalizado y ahora es el foco de los esfuerzos de conservación. Cruzando detrás de estos herbívoros lentos se encuentra uno de los principales depredadores del arrecife, un tiburón gris de arrecife de casi 2 metros de largo capaz de alcanzar velocidades de casi 50 kilómetros por hora y listo para una noche de caza. Este identifica a sus presas (principalmente peces de arrecife óseos) con sus sentidos agudos y a menudo, caza en grupo.
El sistema respiratorio
domingo, 18 de octubre de 2020
Juegos tradicionales en tiempos del COVID: El "bote, bote"
El "Bote, bote" es una
modalidad del escondite. Modalidad porque tiene una serie de aportaciones que le
hacen ser un escondite muy interesante.
Para empezar tenemos que dibujar un
círculo en el suelo. En el centro de ese círculo colocaremos un bote -nos vale
también una lata de refresco o una botella de plástico-. Tanto si es bote, lata
o botella los llenaremos con un poquito de arena para que pese porque debemos
lanzarlo y si está totalmente vacío se nos irá muy lejos.
Una vez colocada el bote, botella o
lata, quien se la liga debe dar una patada a ese objeto y contar hasta 20.
Mientras el cuenta, el resto de los jugadores tienen que aprovechar para
esconderse lo más lejos posible (ahora no debemos juntarnos mucho con el resto
de amigos, debemos guardar la distancia de seguridad que como nos hemos
aprendido de memoria es de 1 metro y medio o 2 metros mejor)
Cuando el jugador que se la queda
termina de contar tiene que ir a a por el bote y volver de espaldas hasta
colocar el bote de nuevo en el centro del círculo. A partir de ese momento
puede ir a buscar a los demás que están escondidos.
Si ve a alguno tiene que decir: "Bote, bote por ... (aquí ponemos el nombre del
jugador que ha sido descubierto)”. Quien ha sido nombrado, ha
sido pillado, pero puede ser salvado si otro jugador consigue salir de su
escondite y llegar al círculo sin que se dé cuenta el que se la liga. Si llega
al círculo debe dar una patada al bote y decir: "Bote
bote por mí y por todos mis compañeros", con ello libera al que o a los
que hubieran sido descubiertos.
De esa forma el juego vuelve a empezar. Acaba cuando todos los jugadores hayan sido descubiertos y cogidos o cuando nos cansemos de jugar. Si se equivoca al decir a alguien el lugar en qué estaba escondido, vuelve a quedársela.
sábado, 17 de octubre de 2020
Wildlife Photographer of the Year. Foto 6

Fotografía galardonada con una
mención de honor en la categoría: Vida salvaje urbana
Dos zarigüeyas australianas, también conocidas como zarigüeyas cola de cepillo, se asoman desde su escondite bajo del techo de la ducha portátil de un camping en Yallingup, Australia Occidental. Gary las había observado toda la semana. Aparecían al atardecer, vigilaban a los campistas hasta el anochecer, y luego salían por el hueco y se dirigían a los árboles para alimentarse de sus hojas. Estos marsupiales pequeños se refugian en los huecos de los árboles de los bosques australianos, pero en áreas más urbanas pueden usar los espacios más inesperados como este. Para obtener el ángulo correcto, Gary acercó su automóvil al cubículo y se subió al techo de este. Las curiosas zarigüeyas, probablemente acostumbradas a ser alimentadas por otros campistas, asomaron la cabeza y miraron al hombre y su cámara con curiosidad. Rápidamente el fotógrafo enmarcó sus caras bajo el techo de hierro consiguiendo una instantánea que capturaba a su vez su vulnerabilidad e ingenio.
Juega y repasa con las ranas


Audición

El sustantivo, repasa.
EL SUSTANTIVO: GÉNERO Y NÚMERO
lunes, 12 de octubre de 2020
Cómo se escribe en el teclado, tus dudas más habituales:
– Tecla Bloqueo de Mayúsculas: activándola escribiréis en mayúsculas.
Desactivándola volveréis a escribir en minúsculas.
También
existen diferentes juegos para que los niños aprendan mecanografía. Aquí os dejo algunos muy
sencillos y gratuitos de Vedoque.
Wildlife Photographer of the Year. Foto 5
Golpeada por el viento en lo alto del macizo Alpstein de los Alpes suizos, Alessandra apenas podía mantenerse en pie, pero las chovas de pico amarillo estaban en su elemento. Estas aves gregarias de montaña anidan en barrancos rocosos y acantilados, permaneciendo con sus parejas durante todo el año. Se alimentan principalmente de insectos en verano y de bayas, semillas y desperdicios de comida humana en invierno, hurgando audazmente en bandadas alrededor de las estaciones de esquí. Están constantemente en movimiento buscando comida, y cuando un bandada de carroñeros se acercaba, Alessandra pudo escucharlos emitir sonidos tan fuertes e insistentes que, en medio de aquel paisaje dramático se sentía estar en una película de suspense. Aprovechando las ráfagas de viento que arrastraban a los pájaros hacia ella y ralentizaban su vuelo capturó sus impresionantes acrobacias contra el cielo cambiante y las escarpadas montañas cubiertas de nieve.
La ilusión óptica que reta a tu cerebro
domingo, 4 de octubre de 2020
Juegos tradicionales en tiempos del COVID: la pita

La pita, marro o rayuela comienza tirando una piedra pequeña (también llamada
tejo) en el cuadrado número 1, intentando que caiga dentro del cuadrado sin
tocar las rayas externas. El jugador empieza a recorrer la rayuela a pata coja
sin pisar las rayas hasta que se llega al cuarto piso donde hay dos casillas y
podemos apoyar los dos pies. Seguimos al número 6 a pata coja y nuevamente en
el 7 y el 8 apoyamos los dos pies. Ahora hay que volver al número 1 dando la
vuelta saltando sin pisar las rayas y deshacer el mismo camino hasta el número
1 donde nos agacharemos a por la piedra sin apoyar el otro pie.
Si no hemos pisado raya continuamos el juego ahora tirando la
piedra en la casilla número 2 y repitiendo lo mismo. Si la piedra no cayera en
la casilla número 2 o tocara raya pasaría el turno al siguiente jugador. El
objetivo es tirar la piedra en las demás casillas sucesivamente. Quien acabe
antes la ronda del 8 gana.
Wildlife Photographer of the Year. Foto 4

Paired-up puffins
Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: 11-14 años
Un par de frailecillos atlánticos engalanados con su vibrante plumaje se detienen cerca de la madriguera de su nido en las Islas Farne. Cada primavera, estas pequeñas islas de Northumberland atraen a más de 100.000 parejas de aves marinas. Mientras araos, gaviotas y fulmares se amontonan en los acantilados, los frailecillos anidan en madrigueras en las laderas cubiertas de hierba. Cuando invernan en el mar, su plumaje es de un negro apagado y gris, pero cuando están en pareja, lucen un delineador de ojos negro y sus picos se tornan de un color brillante inconfundible. Evie siempre había anhelado ver un frailecillo y cuando la escuela terminó viajó durante dos días a la isla de Staple, antes de que los frailecillos regresaran al mar en agosto. Se quedó junto a las madrigueras de los frailecillos viendo a los adultos regresar con los bocados con los que alimentar a sus crías.
El acertijo de la semana
Navega seguro
Día mundial para la protección de los animales
