Imagina
que pudieras tragar tanto refresco que tu cuerpo se convirtiera en una pelota
gigante en cuestión de segundos para asustar a tus compañeros cuando te
molesten. Eso es exactamente lo que hace el pez globo, uno de los animales más
curiosos de nuestros océanos, cada vez que presiente que un depredador quiere
convertirlo en su almuerzo.
Un
equipo de científicos ha explicado en detalle cómo funciona este ingenioso
truco de magia natural que ayuda a este curioso animal a salvar la vida en el
fondo del mar.
¿Cómo
funciona este "mecanismo secreto"?
Cuando
el pez globo ve a un pez más grande o se siente en peligro, no sale corriendo:
¡se convierte en una pelota gigante difícil de tragar! El proceso ocurre en
tres rápidos pasos:
- Abre la válvula:
El pez abre un músculo especial que tiene en la garganta para dejar pasar
el agua a gran velocidad.
- Bomba de agua:
Con los potentes músculos de su boca, empieza a tragar agua rápidamente y
la manda directamente al estómago.
- Piel súper elástica:
Su estómago y su piel no son como los nuestros. La piel del pez globo
tiene arrugas y pliegues especiales de colágeno que se estiran como un
chicle, permitiéndole multiplicar su tamaño por tres en pocos segundos.
Además,
en algunas especies como el pez erizo, al inflarse la piel, se levantan
cientos de espinas afiladas que antes estaban escondidas y pegadas al cuerpo.
¡Imagínate intentar dar un mordisco a un balón lleno de alfileres!
Un
esfuerzo enorme para volver a la normalidad
Aunque
parece un truco muy divertido, para el pez globo inflarse no es ningún juego.
Cuando el peligro desaparece, el pez abre la garganta y deja salir todo el agua
poco a poco.
Los biólogos marinos advierten de que este proceso los deja muy cansados y agotados, casi como si hubieran corrido una maratón. Por eso, si alguna vez ves uno en un acuario o en el mar, nunca hay que molestarlo ni asustarlo para obligarlo a inflarse.

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